En el mes de mayo en torno al altarcito de la Virgen se cantaban las flores:
Venid y vamos todos con flores a porfía, con flores a María, que madre nuestra es.
Los niños iban a la clase de las niñas, no sin el disgusto de algunos que consideraban que eso era cosa de mujeres. El altar se adornaba con las flores que los propios escolares se afanaban en recoger en el campo. Cada uno escribía en un papelito las promesas que se hacían a la Virgen, después se mezclaban todos y al azar se volvían a coger. Sigue leyendo «El mes de mayo en la escuela»







Debe estar conectado para enviar un comentario.