La A.C. El Corralón gana el XV concurso provincial de belenes

El pasado día 11 de febrero tuvo lugar en la Diputación de Segovia la entrega de premios del XV Concurso Provincial de Belenes Reprentantes de la A.C. “El Corralón” asistieron al acto para recoger el galardón, consistente en un diploma, un regalo y un cheque por valor de 600 euros. La mitad de dicho importe será entregado para la víctimas del sudeste asiático, según acordó la Junta Directiva de la Asociación.

En la sección fotografías puedes ver el correspondiente reportaje.

El Belén estará expuesto en el Centro Sociocultural de Otones hasta finales del mes de marzo

El Belén, realizado en plastilina, recrea edificios, espacios publicos y privados, oficios tradicionales, juegos de ayer y de siempre, escenas y personajes de la vida cotidiana de Otones.
El jurado de esta edición, convocada por la Diputación de Segovia y en la que han participado más de 80 trabajos de todas las zonas de la provincia, ha valorado la armoniosa composición y la originalidad de las piezas, su ambientación y, sobre todo, el proceso de participación sociocomunitaria en las distintas fases del montaje.

TEXTO DEL FOLLETO INFORMATIVO SOBRE EL BELÉN

EL NACIMIENTO, UNA TRADICIÓN SECULAR…

En la historia de las representaciones del Nacimiento de Jesús es obligado destacar algunos hitos sin los cuales dichas prácticas difícilmente hubieran llegado hasta nosotros con la fuerza y profundidad con que lo están haciendo.
Las primeras expresiones gráficas aparecen en las pinturas de las cata*****bas romanas de los siglos II, III y IV, con escenas como la del Niño Jesús en brazos de su madre o de la Epifanía y los Reyes Magos .
A partir del siglo VIII, los nacimientos pasan de las iglesias a las plazas, incorporando nuevos elementos (figuras inmóviles, vestimenta y costumbres de la época). Estas representaciones populares dieron lugar a una configuración plástica de la Natividad, que con el tiempo se convertiría en el belén clásico.
Pero, será en el siglo XIII cuando esta tradición arraigue definitivamente en el pueblo. Ello se debió a San Francisco de Asís (patrón del belenismo), quien en la Navidad de 1223 celebró la Misa de Nochebuena en una gruta de Greccio (Italia), representando el nacimiento de Jesús de una manera realista, con personajes y animales vivos, para que las gentes lo entendieran con facilidad. Este ejemplo sería difundido por los conventos de la orden en toda Europa.
En el siglo XVII esta costumbre experimentaría un gran florecimiento con una fuerte mezcla de influencias y estilos. Si bien, al principio estas prácticas, en las que se utilizaban figuras muy refinadas y costosas, quedaban reservadas a la gente acomodada (reyes, nobles y alta burguesía), después se extenderían al resto de las clases sociales mediante la incorporación de materiales más asequibles. Ello permitió la rápida popularización del Belén en todo el mundo cristiano.
En el caso de España, la tradición belenística va a recibir un gran impulso con el reinado de Carlos III. Este rey ilustrado, que trajo a su corte a los mejores escultores del siglo XVIII, enriqueció los usos y costumbres propios de nuestro país con los famosos belenes napolitanos.
A pesar de que en el XIX los belenes experimentan cierta decadencia, a lo largo del siglo XX van recuperando su pujanza anterior hasta llegar al momento presente en todo se esplendor.

… MUY ARRAIGADA EN LA CULTURA POPULAR

Como se ha mostrado, la necesidad que nuestra civilización ha sentido de representar plásticamente el Nacimiento de Jesús obedece a razones religiosas y culturales de largo recorrido histórico.
De esta secular costumbre, que se ha ido transmitiendo de generación en generación, también ha participado el pueblo de Otones. Sus gentes han ido plasmando a través del tiempo sus diferentes visiones de la Navidad.
Por lo que a la historia reciente se refiere, estas prácticas se ubicarán inicialmente en la Iglesia, siguiendo los cánones establecidos para este tipo de manifestaciones religiosas. Más tarde, se incorporarán a dicha tradición la sencillez y originalidad de los belenes familiares.
La Asociación, consciente de la fuerza e importancia de este sentimiento tan arraigado en la cultura popular, ha querido también servir de cauce para su expresión comunitaria. Y, en consecuencia, se ha sumado y ha impulsado la iniciativa, propuesta por un grupo de niños hace dos años, de realizar un Belén en plastilina.
Con ello, además, se pretende ofrecer nuevas posibilidades para el desarrollo de la participación y de la sensibilidad creativa.

…Y ADAPTADA A LOS TIEMPOS ACTUALES

El Belén que la A.C. “El Corralón” presenta al XV concurso convocado por la Diputación Provincial de Segovia ha sido realizado a lo largo de los últimos meses en los locales del Centro Sociocultural de Otones de Benjumea.
Su planteamiento sigue criterios semejantes a los de los expuestos en años anteriores en cuanto a los materiales utilizados (sobre todo la plastilina y otros auxiliares ) y a su concepción general. No obstante, para esta convocatoria se han remodelado la mayor parte de los elementos ya existentes y se han incorporado nuevos componentes hasta llegar a un número de piezas expuestas cercano al medio millar, de las cuales más de una veintena representan edificios y espacios públicos y naturales de Otones.
En su realización y montaje han colaborado, aproximadamente, unas setenta personas de todas las edades. Al respecto conviene precisar que si en los comienzos de la iniciativa destacaba la alta participación de los niños, en la presente edición, sin que haya decaído aquélla, se ha registrado también una gran implicación de los más mayores. Prueba de ello es la sugerente diversidad de los trabajos realizados entre los que se pueden apreciar piezas de un acabado perfecto junto a otras que denotan la sencillez e ingenuidad infantil. En todo caso, lo realmente importante es que se trata de un proyecto colectivo que ha exigido gran esfuerzo y dedicación, no sólo en el diseño y montaje del conjunto belenístico (similares, por lo demás, a los del resto de candidatos) sino también en la elaboración de todas y cada una de las piezas o elementos que lo integran.
Finalmente, no podemos obviar en esta presentación alguna referencia que justifique la orientación seguida en el desarrollo del trabajo que se expone. En este sentido diríamos que están representadas las escenas más significativas del Nacimiento, pero ambientadas en el contexto rural de Otones. Con ello se ha pretendido, por una parte, atenerse a los requerimientos básicos de la tradición belenística; y, por otra, incorporar nuevas perspectivas, referidas tanto a los materiales y técnicas empleados en el Belén como a su contextualización en la realidad concreta en la que se ha llevado a cabo.
Para ello se han reproducido con una gran fidelidad edificios públicos y privados y espacios naturales representativos. Los primeros están por ser de uso colectivo, como la iglesia, el ayuntamiento, la escuela-museo, el centro sociocultural, el castillo, la fragua, etc. La presencia de otros se justifica porque configuran conjuntos urbanísticos y medioambientales singulares, bien como exponentes de la arquitectura popular o como indicadores de lugares de interés. Es el caso de algunas viviendas particulares, de la plaza, de los corrales, del potro, de los cocederos, de las fuentes, de las cuestas o de los charcos, entre otros.
En este escenario rural no podían faltar los actores que le dan vida. Los principales del Nacimiento, interpretando el mismo papel que se escribiera hace más de 2000 años. Y los secundarios, que parecen estar ajenos a la gran noticia (como ya ocurriera en aquel tiempo), afanados en los más diversos quehaceres cotidianos; los mayores en sus tareas de la casa, agrícolas y ganaderas, en sus momentos festivos…, y los más pequeños en sus juegos de ayer y de siempre.
Todos ellos representado escenas que componen un conjunto estético de gran plasticidad y realismo, una visión más de la Navidad , la nuestra, en definitiva, de las tantas que en la historia se han sucedido.

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